con la vista perdida
abracé un momento
sin volver las vista al equipaje
(pánico y algunas otras modalidades)
te robé la calma
con que desatabas ira
ese cinismo tan benévolo
que desarmaba
te busqué
sólo para que no fueras tú
quien me encontrara
no quiero más noches
para explicarte dos tres veces
que no requiero de libélulas
que tracen nombres al atardecer
deja las palabras
que no necesito de eufemismos
para corromperme
y estos días pasarán
lo mismo adorándote
que sin serte fiel
con la sonrisa en las manos
abracé el momento
sin procurar que me tocaras
(con morbo y algunas otras vulgaridades)
que manera tan bella de decirlo carajoooooooooooooo sorprendente. besos.